Como cada año, llegamos al Mercadillo Cienlee de Navidad con esa ilusión que se contagia nada más empezar a montar las mesas, colocar los libros y ordenar con mimo cada pequeño detalle. Y este 2025 volvió a ocurrir lo más bonito: durante unas horas, la Calle Grande se llenó de vida, de conversaciones, de sonrisas y de ese “algo” especial que solo aparece cuando la cultura se vuelve encuentro.
Desde las 16:00, junto a la Librería Papelería Minerva, en Quintanar de la Orden, el centro del pueblo se convirtió en un paseo cálido, aunque el aire fuera de invierno. Entre libros, marcapáginas, postales, adornos, chocolate y muchas sorpresas, compartimos un momento sencillo y precioso: gente curioseando, familias parándose “solo un minuto” y quedándose un rato, vecinos saludándose, niños explicando con orgullo lo que habían creado… y ese ambiente que parece decir: aquí estamos, juntos, celebrando.





































Uno de los grandes protagonistas, como siempre, fueron los niños y niñas, que vendieron sus preciosas artesanías con una alegría que daba gusto ver. Verles atender, contar cómo habían hecho cada detalle y cuidar cada venta como si fuera un tesoro, fue también una lección: la creatividad, la lectura y la participación no son solo ideas bonitas; son cosas reales que construyen comunidad.
Este mercadillo fue, una vez más, un éxito. Y no solo por lo que se vio y se compartió ese día, sino porque confirma algo que en Cienlee sabemos desde hace tiempo: las iniciativas que nacen con corazón y constancia crecen. Cienlee fue pionero con este Mercadillo de Navidad hace ya varios años, y verlo seguir adelante, fortaleciéndose y sumando a más personas, nos emociona y nos impulsa.
Gracias a quienes vinisteis a pasear, a leer con la mirada, a llevaros un detalle hecho a mano, a apoyar, a saludar, a estar. Porque al final, eso es lo que celebramos: que la Navidad también puede ser un gesto pequeño: un libro, una postal, un marcapáginas.
Nos quedamos con el recuerdo, con el cariño y con ganas de volver a encontrarnos muy pronto. Queremos agradecer especialmente a Grace, quien desde la distancia acompañó a los chicos Cienlee y adquirió algunas de sus bonitas obras.
¡Felices fiestas y gracias por hacer Cienlee!
© Jacqueline Oliver, 2025 – Todos los derechos reservados
